La directora de Recursos Financieros explicó que la transformación de la administración tributaria de la IM apunta a lograr “mayor cercanía, tecnología y confianza ciudadana”.

La Intendencia de Montevideo (IM) impulsa una redefinición profunda de su modelo de administración tributaria. Lejos de estructuras rígidas, la apuesta actual busca construir “un sistema más flexible, cercano y centrado en las personas”.
El nuevo enfoque de la administración tributaria de Montevideo se sustenta “en un modelo colaborativo en el que el contribuyente deja de ser un actor pasivo y pasa a ser un participante activo”.
Así lo explicó la directora de Recursos Financieros, Laura Tabárez, quien consideró que el punto de partida es reconocer el momento histórico: “Hoy no tiene sentido hablar de una administración tributaria estanca o rígida; vivimos en una época dinámica donde las normas cambian, pero cambian más rápidamente las necesidades, expectativas y circunstancias de las personas”.
Desde esta perspectiva, la adaptación deja de ser opcional. “Contar con una administración tributaria capaz de adaptarse a estos cambios no es una opción, es una necesidad”, subrayó Tabárez, en línea con una visión que busca alinear la gestión pública con las demandas actuales de la ciudadanía.
Un servicio público con enfoque humano
Uno de los ejes centrales del nuevo enfoque es concebir la administración tributaria como un servicio público en sentido amplio. “Desde esta administración concebimos la administración tributaria como un servicio público, en un sentido profundo. Un servicio cercano, accesible, transparente y orientado a las personas”, señaló la jerarca.
Este modelo se apoya en dos pilares fundamentales: la digitalización y la educación tributaria. Sin embargo, Tabárez advierte que el cambio va más allá de lo tecnológico: “No estamos hablando únicamente de incorporar tecnologías, no se trata solamente de modernizar sistemas o sistematizar procesos; estamos hablando de un cambio en el modelo de gestión y una forma diferente de relacionarnos con la ciudadanía”.
Más que recaudar: construir confianza
El objetivo de esta transformación no se limita a mejorar la recaudación. Según la directora, se trata de redefinir el vínculo entre el Estado y los contribuyentes: “El objetivo no es solo recaudar, sino construir una relación distinta entre el Estado y los contribuyentes”.
En este sentido, la estrategia apunta a fortalecer la confianza y fomentar el cumplimiento voluntario. “Promueve la confianza mutua y apuesta a la educación cívica”, indicó, destacando la importancia de una ciudadanía informada y comprometida.
Un modelo colaborativo
La transformación también implica un cambio en el rol del contribuyente. “El nuevo enfoque de la administración tributaria de Montevideo se sustenta en un modelo colaborativo en el que el contribuyente deja de ser un actor pasivo y pasa a ser un participante activo”, afirma Tabárez.
Este giro se complementa con una apuesta concreta por la transparencia: “La transparencia no es un concepto abstracto, sino una práctica concreta”.
Tecnología al servicio de la experiencia
En este proceso, la incorporación de herramientas tecnológicas cumple un papel clave. “Hoy tenemos disponible en el mercado sistemas que nos permiten brindar una asistencia más personalizada, organizar mejor las interacciones y establecer canales directos de comunicación con los contribuyentes”, detalló.
El impacto no es solo operativo, sino también en la experiencia del usuario: “Esto no solo mejora la eficiencia, sino la experiencia de las personas cuando se vinculan con la administración”.
Además, el uso de grandes volúmenes de datos abre nuevas oportunidades para la gestión pública. “Nos permite contar en tiempos muy breves con información precisa y focalizada que nos ayude a identificar problemas, detectar tendencias y diseñar políticas públicas más activas”, sostuvo Tabárez.
En definitiva, el cambio apunta a una administración más inteligente: “Nos permite pasar de una lógica general a una más inteligente, más dirigida y eficaz”.
Un cambio cultural en marcha
La transformación de la administración tributaria en Montevideo no se limita a ajustes técnicos o internos. Se trata, en palabras de Tabárez, “de un cambio más profundo: una nueva cultura institucional basada en la cercanía, la transparencia y la corresponsabilidad”.
En un escenario donde la confianza en las instituciones es un activo clave, la apuesta de la IM busca posicionar a la administración tributaria no solo como un organismo recaudador, sino como un actor central en la construcción de ciudadanía.