La apuesta institucional es que la mejora de la seguridad, la recuperación de los espacios públicos y la participación activa de los vecinos permitan consolidar al Parque Rodó.

La Intendencia de Montevideo junto con organizaciones vecinales, autoridades del Municipio B y otras instituciones del Estado iniciaron una nueva etapa de trabajo coordinado para abordar los desafíos de convivencia y seguridad en el entorno del Parque Rodó, uno de los espacios públicos más emblemáticos de la ciudad.
La instancia de diálogo, realizada semanas atrás, reunió a representantes institucionales y vecinos de la zona, quienes plantearon sus principales preocupaciones vinculadas a la seguridad, el estado del alumbrado y el uso de los espacios públicos.
Para el prosecretario de la Intendencia de Montevideo, Diego Olivera, la importancia de la reunión radicó en que permitió construir respuestas colectivas a partir de las inquietudes planteadas por quienes viven y utilizan diariamente el parque.
“Pudimos trabajar mancomunadamente tres instituciones que son las que pueden transformar la situación: la Policía, el Municipio y la Intendencia, con la gestión de los espacios públicos y la convivencia”, señaló.
Olivera destacó que la coordinación interinstitucional comenzó antes del encuentro y que el objetivo va más allá de atender problemas puntuales. La apuesta es consolidar una estrategia permanente de seguimiento y mejora para proyectar el futuro del parque, un espacio que se aproxima a cumplir un siglo de historia y que sigue siendo uno de los principales puntos de encuentro de Montevideo.
Entre las acciones previstas se encuentran recorridas conjuntas para identificar problemas específicos de alumbrado, así como medidas de vigilancia y prevención impulsadas por el Ministerio del Interior. El despliegue de tecnología, drones, videovigilancia y mayor presencia policial permitirá acompañar las inversiones que realiza la Intendencia en infraestructura urbana.
Según explicó Olivera, estas acciones son clave para proteger el patrimonio público y
evitar situaciones que afectan la calidad de los espacios, como el robo de cables o el deterioro de monumentos y equipamiento urbano.
El abordaje también incorpora una dimensión social. La participación del MIDES busca fortalecer las respuestas dirigidas a las personas que viven en situación de calle, una realidad que forma parte de los desafíos que se manifiestan en distintos puntos del parque.
Para la Intendencia, la calidad de un espacio público no se mide únicamente por el estado de su infraestructura. Olivera sostuvo que la verdadera fortaleza de estos lugares surge cuando son apropiados y disfrutados por la comunidad.
“Los espacios públicos están sanos cuando están habitados, cuando los vecinos los hacen propios”, afirmó, subrayando la importancia de mantener canales permanentes de intercambio con la ciudadanía.
Un espacio que convoca a toda la ciudad
Más allá de los desafíos actuales, el Parque Rodó está inserto en una zona que continúa consolidándose como uno de los principales centros recreativos, culturales y deportivos de Montevideo.
Las recientes inversiones en nuevas atracciones mecánicas, la renovación del Teatro de Verano, la actividad permanente del Museo Nacional de Artes Visuales y las propuestas deportivas que ofrece la Plaza de Deportes conforman un ecosistema que atrae a miles de personas cada semana.
Para Olivera, este conjunto de inversiones públicas ha fortalecido el carácter estratégico del parque dentro de la ciudad. “Es una zona privilegiada que tenemos que seguir apuntalando como un gran espacio de convivencia y de disfrute”, señaló.
La apuesta institucional es que la mejora de la seguridad, la recuperación de los espacios públicos y la participación activa de los vecinos permitan consolidar al Parque Rodó como un lugar cada vez más accesible, cuidado y disfrutable para toda la ciudadanía.