La Intendencia busca acelerar el cambio del sistema de recolección de residuos y llegar al objetivo de retirar más de 7.000 contenedores de la vía pública.

La transformación de la limpieza y la gestión de residuos se ha convertido en una de las principales apuestas de la administración encabezada por Mario Bergara. Durante su participación en los Desayunos Útiles de Somos Uruguay, el intendente presentó los avances y objetivos de una estrategia que busca modificar de forma estructural la relación de Montevideo con los residuos, reducir la presencia de contenedores en la vía pública y mejorar la calidad de los espacios urbanos.
Bajo el concepto de «Montevideo más nuestro», Bergara sostuvo que la limpieza es mucho más que un problema operativo y que debe abordarse como parte de una política ambiental integral.
«Tenemos que sentir que estamos trabajando para un Montevideo más limpio. Eso implica una transformación del actual sistema de limpieza y gestión de residuos, en el marco de una estrategia de desarrollo ambiental amplia que incluye acciones contra el cambio climático, reciclaje, compostaje y cambios culturales en la relación de las personas con los residuos», afirmó.
El jefe comunal explicó que el crecimiento sostenido en la generación de residuos volvió insuficiente el modelo tradicional basado en contenedores instalados en la vía pública. Actualmente Montevideo procesa cerca de un 70% más de residuos que hace dos décadas y cuenta con más de 11.000 contenedores distribuidos en la ciudad.
Frente a esa realidad, la Intendencia puso en marcha el programa Hogares Sustentables, que promueve la utilización de contenedores intradomiciliarios e intraprediales en viviendas, edificios, cooperativas y complejos habitacionales.
La meta es ambiciosa: alcanzar a medio millón de hogares y retirar más de 7.000 contenedores de la vía pública.
«Lo central es el cambio en la gestión de la recolección de residuos y ahí está uno de los centros de las políticas de transformación», señaló Bergara.
Los primeros resultados, según la Intendencia, son alentadores. En apenas seis meses, más de 40.000 hogares se incorporaron al nuevo sistema y fueron retirados cerca de 850 contenedores, aproximadamente un 10% de los previstos para esta etapa.
«Nos gratifica que en aquellas zonas donde el cambio ya se dio, el escenario del barrio y el humor de la gente sobre este tema están cambiando positivamente. Por eso somos optimistas de que este proceso nos va a llevar al Montevideo más limpio que anhelamos», destacó.
Financiamiento para acelerar los cambios
La limpieza integra el conjunto de proyectos que la administración denomina Prioridades Ciudadanas, junto con iniciativas vinculadas al saneamiento, las calles, las veredas y la revitalización urbana.
Por esa razón, la Intendencia solicitó autorización a la Junta Departamental para acceder a financiamiento que permita adelantar inversiones previstas en el presupuesto quinquenal.
«Estamos en condiciones de hacerlo más rápido y más amplio», sostuvo Bergara al defender el paquete de financiamiento.
Según explicó, la aprobación de esos recursos permitiría acelerar significativamente la implementación del nuevo sistema de limpieza y ampliar su alcance territorial.
Más saneamiento y mejores espacios públicos
La estrategia de transformación urbana también incluye una expansión de la infraestructura de saneamiento. Actualmente el 92% de la población montevideana cuenta con cobertura, pero la administración busca superar el 96% mediante la ejecución del Plan de Saneamiento VII.
Además de ampliar el acceso al servicio, las obras permitirán reducir riesgos de inundación en distintas zonas del departamento.
A ello se suma la reparación del emisario de Punta Carretas, una intervención considerada prioritaria para el sistema de saneamiento de la ciudad y que demandará una inversión cercana a los 10 millones de dólares.
Paralelamente, la Intendencia impulsa un amplio programa de recuperación y creación de espacios públicos. Entre las intervenciones previstas figuran mejoras en plazas y parques existentes, la reactivación de espacios emblemáticos como el Parque Rodó, el Prado y la Fortaleza del Cerro, así como la generación de nuevos espacios de gran escala.
En ese marco, Bergara destacó los avances en el predio de Mauá, que comenzó a abrirse a la ciudadanía después de años de abandono, además de los proyectos para desarrollar nuevos parques en el Hipódromo y Punta Brava.
La apuesta, sostuvo, es que la transformación de la limpieza, el saneamiento y el espacio público formen parte de una misma estrategia para mejorar la calidad de vida de los montevideanos y construir una ciudad más integrada, sustentable y disfrutable.