La iniciativa promueve la separación de residuos orgánicos para la elaboración de compost que será utilizado en la huerta educativa del liceo.

Montevideo dio un nuevo paso en la construcción de una ciudad más sostenible con la puesta en marcha del programa Liceos Sustentables, una iniciativa que combina educación, participación juvenil y gestión ambiental para transformar los centros
educativos en espacios de referencia para el cuidado del ambiente.
El lanzamiento tuvo lugar en el liceo Nº 15 Ibiray, en Carrasco, una institución que ya viene desarrollando experiencias innovadoras en materia ambiental y que se convirtió en el escenario ideal para dar inicio a esta propuesta que llegará a los 77 liceos públicos del departamento.
Entre canteros, compost y trabajo colaborativo, estudiantes del centro presentaron el proyecto “Hackear la huerta”, una iniciativa que promueve la separación de residuos orgánicos para la elaboración de compost, utilizado posteriormente en la huerta educativa del liceo. La experiencia refleja el espíritu del programa: aprender haciendo, generar conocimiento colectivo y demostrar que pequeñas acciones cotidianas pueden tener un impacto significativo en el entorno.
La iniciativa forma parte de la Agenda Estratégica Ambiental de la Intendencia de Montevideo y busca fortalecer la clasificación de residuos en origen, fomentar la economía circular y promover la reflexión crítica sobre los desafíos ambientales contemporáneos.
Durante la actividad participaron el director del Departamento de Desarrollo Ambiental de la Intendencia de Montevideo, Leonardo Herou; el presidente del Codicen, Pablo Caggiani; el director general de Educación Secundaria, Miguel Oroño; y la directora del liceo Nº 15, Patricia Roballo.
Educación ambiental con acciones concretas
Como parte de esta primera etapa, los centros educativos recibirán infraestructura para mejorar la gestión de residuos. En el liceo anfitrión ya se instalaron contenedores diferenciados: marrón para residuos compostables, verde para plásticos, azul para papel y cartón, y negro para residuos generales. La experiencia se replicará progresivamente en los demás liceos de Montevideo.
Además de la incorporación de equipamiento, el programa prevé el acompañamiento y seguimiento de proyectos educativos en 16 instituciones seleccionadas, dos por cada municipio del departamento, donde se impulsarán iniciativas vinculadas a la gestión ambiental y la participación estudiantil.
Para el director de Desarrollo Ambiental, Leonardo Herou, el programa representa una oportunidad para multiplicar experiencias exitosas en todo el territorio. “Vamos a generar experiencias como la del liceo Nº 15 en todo Montevideo. Además, vamos a estar apoyando para que sucedan iniciativas y financiando proyectos para jóvenes”, señaló.
El jerarca destacó especialmente el compromiso demostrado por las y los estudiantes que participan en proyectos ambientales. Sobre “Hackear la huerta”, expresó que se trata de una experiencia “maravillosa” y valoró el entusiasmo con el que las y los jóvenes asumieron el desafío de vincular la gestión de residuos con la producción de alimentos y el cuidado de los espacios comunes.
Una responsabilidad compartida
Durante su intervención, Herou también planteó una reflexión sobre el papel de la educación ambiental en los procesos de transformación social.
“Muchas veces se plantea la educación ambiental como que mágicamente va a resolver todo. Claro que es clave, pero no podemos caer en el error de cargarles a los jóvenes la responsabilidad de resolver las macanas que nos mandamos los adultos”, afirmó. Y agregó que, si bien niñas, niños y jóvenes son un motor fundamental para impulsar los cambios culturales necesarios, la responsabilidad principal continúa recayendo en las generaciones adultas.
La propuesta apunta justamente a construir una mirada colectiva sobre los desafíos ambientales, promoviendo la participación activa de toda la comunidad educativa y fortaleciendo los vínculos entre instituciones, docentes, estudiantes y organizaciones territoriales.
Escuelas de ciudadanía ambiental
Por su parte, el presidente del Codicen, Pablo Caggiani, subrayó la importancia de avanzar en políticas públicas que articulen educación, sostenibilidad y participación.
“Lo más importante es lo que pasa acá, lo que pasa en el cotidiano”, sostuvo, al tiempo que destacó cómo estudiantes y docentes ponen en práctica los conocimientos adquiridos para mejorar su entorno inmediato y contribuir a una sociedad más justa y amigable con el ambiente.
La visión compartida por las instituciones que impulsan el programa es que los liceos pueden convertirse en verdaderos laboratorios de ciudadanía ambiental, donde las y los jóvenes desarrollen herramientas para comprender los problemas actuales y participar activamente en la construcción de soluciones.
Con esta iniciativa, Montevideo apuesta a que la transformación ambiental no sea únicamente una meta de gobierno, sino una experiencia cotidiana que se construya en las aulas, en los patios, en las huertas y en cada decisión que permita reducir residuos, recuperar materiales y fortalecer una cultura de sostenibilidad.