El impacto del programa que lleva veinte años estimulando las expresiones artísticas entre personas de todas las edades queda reflejado en proyectos como el de la murga que «se transformó en un lugar de aprendizaje».

La enorme cantidad de personas alcanzadas y barrios recorridos durante veinte años hacen que Esquinas de la Cultura esté plagado de experiencias que testimonian el valor de las acciones que impulsa. Una de ellas es la de La Galponera, la murga de niños y niñas que se formó en 2018 en un taller del programa que la Intendencia de Montevideo lleva adelante con el aporte de organizaciones barriales y sociales, así como junto a vecinas y vecinos referentes en sus comunidades.
Facundo García, el tallerista que se encarga del proyecto, habló sobre la experiencia de haber sido elegidos para participar del show de celebración de las dos décadas de Esquinas. Además, se refirió a lo importante que resulta seguir de cerca el desarrollo de cada chico y chica para adaptarse a sus necesidades, y destacó el hecho de que todas las personas que son parte de La Galponera se llevan valiosas enseñanzas, lo que por supuesto lo incluye.
«Este espacio con niños y niñas, La Galponera, es un lugar de aprendizaje. Se da un proceso en el que vas adquiriendo herramientas para saber cómo respetar la inteligencia de cada uno y su manera de ver las cosas. La verdad que, realmente, nos permite más aprender que enseñar», destacó.
«Han pasado varias generaciones»
A través de los años, Esquinas ha logrado no solo poner el arte al alcance de todas las personas, sino además fomentar espacios de convivencia, encuentro e intercambio, que terminan siendo una faceta fundamental del programa. En el caso del lugar donde brotó La Galponera, Facundo contó: «Se trata de un taller que funciona dentro de la cooperativa COVISUNCA, en el salón multiuso. Nos reunimos todos los jueves de 17 a 19 horas. Personalmente estoy vinculado a este tipo de proyectos desde 2010, he tenido talleres enfocados en infancias en Las Acacias y en Punta de Rieles. Trabajo con infancias también en escuelas y en colegios».
Se refirió también a la presentación realizada en la Sala Lazaroff como parte del lanzamiento de los veinte años del programa Esquinas. Sobre dicha actuación, la directora del Departamento de Cultura, Débora Quiring, destacó: «Tiene un valor simbólico importante que la celebración de los veinte años empezara con La Galponera, una murga que se creó en un taller de Esquinas allá por el 2018, y por la que ya han pasado varias generaciones de niñas y niños».
Por su parte, quien cada semana lleva adelante los talleres con las chicas y los chicos se refirió a lo que significan las presentaciones y la preparación que conllevan: «En los espectáculos, más allá de la tensión que se genera, lo primero a lo que apunto es a ganarme, en el mejor de los sentidos, la confianza de las niñas y los niños. Respetar sus voluntades, sus tiempos, sus estados de ánimo, es una cosa fundamental. Lo mismo que hacemos con nuestros pares, con nuestros hijos y familiares, lo aplicamos con ellos para que puedan disfrutar de la experiencia artística».
Continúa los festejos de Esquinas de la Cultura
Durante lo que resta de 2025 se llevarán adelante actividades conmemorativas por los veinte años del programa Esquinas de la Cultura. Seguirán sucediéndose las milongas esquineras por todo Montevideo, se realizarán talleres interdisciplinarios en salas descentralizadas, festejos en los espacios culturales de todos los municipios y un gran evento de cierre.
Vale recordar que anualmente más de 3.000 personas asisten a los más de 150 talleres de muralismo, canto, danza, teatro, expresión plástica, guitarra, fotografía y muchas alternativas más, que están pensadas para personas de todas las edades.