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Intendencia promueve que vecinas y vecinos participen en la definición del patrimonio

La Intendencia de Montevideo brinda un lugar destacado a la participación ciudadana en la definición del patrimonio, reconociendo su papel en la construcción de identidad y significado.

Reunión por el Fondo Patrimonio en los Barrios. Foto: Ignacio Turell/ IM.

El director de la Unidad de Protección de Patrimonio, Ernesto Spósito, recordó que la IM fue pionera en impulsar esta iniciativa para defender el “derecho de los vecinos y vecinas a proponer los sitios y lugares que deben resguardarse por su valor patrimonial”.

Con este objetivo, se creó en el año 2013 el concepto de “Bien de Interés Municipal” que comprende construcciones, espacios o elementos urbanos con valores culturales significativos para la comunidad. Su reconocimiento apunta a preservar la memoria y la identidad barrial, fortaleciendo el vínculo entre la ciudadanía y su entorno.

En base a ello, todas las vecinas y vecinos de Montevideo, tienen el derecho de plantearle al gobierno municipal la posibilidad de que un bien sea considerado de interés municipal.

“Si el Concejo Municipal lo entiende pertinente, eso desata un proceso que implica, entre otras cosas, una o varias audiencias públicas para que la ciudadanía se manifieste y finalmente, todo termina con un decreto de la Junta Departamental que declara el Bien de Interés Municipal y le otorga exactamente el mismo rango que todas las demás figuras de protección patrimonial”, indicó.

Participación directa y eficiente

Spósito explicó que se trata de una política de participación ciudadana “directa y eficiente” que ya se ha utilizado en varias oportunidades, y puso como ejemplo la movilización de vecinos del Barrio Jardín de Parque Rodó de hace un año solicitando la protección patrimonial del sector.

La Comisión Vecinal consideró que el barrio era un singular enclave urbano que no contaba con protección patrimonial, lo que ponía en riesgo su preservación como conjunto unitario de enorme valor histórico, estético y social.

Al respecto, el jerarca comentó que “el Barrio Jardín forma parte del Plan Pocitos y está sometido a la Ley de Ordenamiento Territorial, por lo que hacía falta un proceso sumamente garantista y extenso, por lo que los vecinos propusieron al Concejo Municipal que se declare a la propiedad como bien de interés municipal, lo que finalmente se hizo de forma relativamente rápida y hoy es un bien protegido”, agregó.

La Junta Departamental declaró Bien de Interés Municipal al Barrio Jardín y estimó importante la protección patrimonial de la arquitectura de los edificios del vecindario por considerarlos «poseedores de valores intrínsecos particularmente relevantes desde el punto de vista cultural, que dada su naturaleza son significativos para una comunidad local».

Régimen patrimonial

Spósito recalcó que este caso demuestra el valor de que la comunidad utilice oportunamente su derecho a ejercer este proceso de participación ciudadana directa
y proponga bienes de interés municipal para evitar reclamos posteriores, como sucedió
en algunos casos que tuvieron amplia repercusión en los medios.

“Antes de que se promoviera el Bien de Valor Municipal, el patrimonio era exclusivamente un asunto de saber experto de la arquitectura, el urbanismo, la historia y la arqueología, pero la intendencia abrió el tema al debate comunitario”, observó.

Montevideo tiene, por otra parte, un Régimen Patrimonial dentro del cual hay otras figuras de protección, como las Áreas Patrimoniales y los Bienes de Interés Departamental,
que regulan la protección y gestión de edificios y espacios urbanos considerados de valor patrimonial. Este sistema define niveles de protección, establece normativas específicas para la construcción y promueve la conservación y puesta en valor del patrimonio
de la ciudad y el departamento, como monumentos, conjuntos urbanos y elementos naturales.

“La diferencia del bien de interés municipal con respecto a las demás figuras es que es de exclusiva iniciativa vecinal. Es decir, todos nosotros, vecinos de Montevideo, tenemos el derecho de plantearle al gobierno municipal que corresponda que un bien sea valorado como de interés municipal, sin ser especialistas en el tema”, aclaró.

Estímulos a la conservación

Otro de los logros de la IM fue la creación de estímulos a la conservación o la rehabilitación, a través de dos grandes instrumentos. Por un lado, las exoneraciones tributarias a la contribución inmobiliaria, que comprende varias causales, como la rehabilitación de fachada, el reciclaje o el mantenimiento de ejemplares vegetales protegidos, entre otras.

Por otro lado, el Fondo de Rehabilitación del Servicio de Tierras y Viviendas, que gestiona el programa «Mejorá tu vivienda», ofrece préstamos a muy bajo interés para refaccionar casas con problemas de mantenimiento y deterioro. Además, contempla la posibilidad de subsidiar la rehabilitación de las fachadas de los bienes recuperados.

“También está previsto aplicar un nuevo instrumento, que es el FEGUR, Fondo Especial de Gestión Urbana y Rural, destinado a recuperar inmuebles para viviendas de interés social en coordinación con otros organismos del Estado, así como resolver problemáticas asociadas al abandono: riesgo edilicio, ambiental, social, seguridad, etc”, expresó.

En tercer lugar, mencionó a la cartera de tierras. “La intendencia de Montevideo ha venido formando una cartera de tierras en Ciudad Vieja y en otras partes del área central, con propiedades que ha ido adquiriendo a través de varios medios como expropiaciones, llamados a compra o dación en pago”.

“Se trata de solares baldíos o construcciones antiguas que se ponen a disposición del movimiento cooperativo para la construcción de viviendas de interés social. Eso ha sido una política extraordinaria en muchos sentidos ya que ha permitido consolidar, en el caso de Ciudad Vieja, el lugar de nuestro país con el mayor conjunto de viviendas cooperativas agrupadas, ya que en cien manzanas hay treinta conjuntos cooperativos. Se trata de una política patrimonial, económica y social enormemente valiosa”, concluyó.