El coordinador general de Montevideo Audiovisual, Gabriel Peveroni, destacó la propuesta que “celebra el crecimiento sostenido del cine uruguayo” y se ha transformado en un clásico para cientos de personas.

Concluyó esta semana la décima edición del ciclo de cine en el Jardín Botánico, que lleva varios años convocando cientos de personas de todas las edades.
La propuesta reunió películas uruguayas recientemente estrenadas en una serie de funciones gratuitas, que son al aire libre en uno de los espacios públicos más bellos de Montevideo.
Gabriel Peveroni, coordinador general de Montevideo Audiovisual, habló con Montevideo al Día sobre el ciclo que durante todo el mes de enero llevó a la comunidad cine de calidad, estimulando la utilización del espacio público y difundiendo la cultura.
Contó el trabajo que hubo detrás de la selección de los films participantes y la realización del ciclo, los elementos que se combinaron para generar “una vivencia única” y las reacciones que se generaron en la gente, mucha de la cual esperaba con ansias la propuesta.
¿Cómo describirías al ciclo de cine en el Botánico?
Una vivencia única, colectiva, que permitió disfrutar de estrenos recientes de cine uruguayo en el mejor de los parques montevideanos. El entorno fue ideal. Y los espectadores, vivieron las funciones de cine al aire libre como una experiencia intransferible.
Como es tradición en el ciclo, programamos los estrenos más destacados del último año. Y este año hubo títulos de gran destaque. Abrimos el viernes 16 con “Un sueño errante”, un documental de Sofía Betarte que sigue la peripecia de una inmigrante cubana en Montevideo y que aparece como uno de los más logrados trabajos de documentalismo social. Para la noche del sábado 17 la propuesta fue de ficción, con la exhibición de “El tema de verano”, la nueva película de Pablo Stoll (25 watts, Whisky), una comedia de zombies filmada en un verano pandémico en José Ignacio, ideal para públicos afectos al terror y la ciencia ficción.
El programa continuó el viernes 23 con la comedia dramática “Perros”, ópera prima de Gerardo Minutti protagonizada por Néstor Guzzini que representó al cine uruguayo en los Premios Goya 2025. Es una película de fuerte tono barrial, de disputa de vecinos, que trata varios temas cotidianos y muy montevideanos. Y el cierre, el sábado 24, fue con “Agua invadida”, un documental de tono ambientalista que denuncia la falta de controles en la franja oceánica uruguaya y propone alternativas para combatir la pesca ilegal.
¿Cómo es el trabajo que se realizó para generar un ciclo como este, en cuanto a logística y curaduría?
El ciclo del Botánico es bastante más que un programa de cine uruguayo recién estrenado. De alguna manera, es una forma de celebrar el crecimiento sostenido y desarrollo que el cine uruguayo ha tenido en los últimos 20 años.
No es casual que todos los años podamos estrenar cuatro títulos de calidad, que se eligen entre una veintena de estrenos anuales, y esto se debe a políticas públicas fuertes en las cuales la Intendencia de Montevideo ha sido pionera y es uno de los pilares con fondos de fomento como el Fona y el programa Montevideo Socio Audiovisual, o a través de la gestión de espacios públicos como locaciones para rodajes audiovisuales.
Estos programas y acciones de la ciudad están en consonancia con la Agencia del Cine, y por eso, cada película que exhibimos en un espacio público, de forma gratuita, es para nosotros compartir el final de un proceso de un montón de sueños que están atrás de cada producción y de cada película, con directores, técnicos y actores que trabajan en equipo para hacer buen cine en Uruguay. Y qué mejor celebración que devolver ese cine a la comunidad, en este tipo de experiencias.
¿Cómo recibió la gente la propuesta, que se realiza desde hace varios años?
En el Botánico es ya una tradición. El ciclo lleva 10 años, y hay mucha gente del barrio, del Prado, de Parque Posadas, que lo tiene agendado como una cita obligada cuando llega el verano. Como es también un ciclo que alcanza mayor notoriedad que otros de los que organizamos, tenemos claro que por su difusión mediática llega a otros públicos, por lo que no nos sorprendió, cuando el clima acompañaba de la mejor manera, que recibíamos a centenares de espectadores por función… que además tenían bien claro que debían traerse una silla playera para que la experiencia sea más que confortable.
¿Dirías que el ciclo ha ido evolucionando con el correr de las ediciones?
El ciclo se ha consolidado. Esa es la palabra y concepto más correcto. Y se ha consolidado también por su perfil de cine uruguayo de estreno reciente, incluso con un riesgo mayor a la hora de programar obras de estéticas no precisamente livianas.
Lo que ha permitido la consolidación del ciclo, al área de Exhibiciones de Montevideo Audiovisual, es a gestar otros ciclos, con otros sesgos y otros perfiles, tanto de cine al aire libre como en salas y centros culturales.
“Cine en el Botánico” es de alguna manera el parteaguas para que estemos diseñando, en los últimos diez años, un área en crecimiento para llevar cine uruguayo, y también cine latinoamericano para infancias y también de temática social. Ahí hay una evolución, y si bien estas cuatro funciones son las más “mediáticas”, por ser en el Botánico, durante todo el año programamos decenas de funciones en otros espacios, siempre con entrada libre y tratando de llegar a todas las zonas de Montevideo.
En breve estaremos anunciando un ciclo, también al aire libre, para el mes de febrero, en el nuevo espacio Mauá, y en marzo arrancamos con el ciclo “Realizadoras”, que es uno de los puntos fuertes de la programación que coordinamos desde Montevideo Audiovisual, visibilizando y exhibiendo cine escrito y dirigido por mujeres uruguayas y de la región.
¿En qué otras propuestas está trabajando Montevideo Audiovisual para los próximos meses?
En otras áreas de Montevideo Audiovisual estamos trabajando y preparando alguna que otra acción fuera del área de Exhibiciones.
Próximamente, anunciaremos el plan de fomento 2026, fondos para rodaje y finalización del programa Montevideo Socio Audiovisual, y tenemos previstas algunas novedades en la Mediateca Melzer, entre otras concretar la edición de una publicación de un ciclo de charlas de investigadores del grupo GESTA y una exposición en conjunto con Centro de Fotografía que propone reflexionar sobre el uso del espacio público y patrimonial de la ciudad de Montevideo en producciones audiovisuales recientes.