El Parque de la Amistad de Villa Dolores se ha convertido en uno de los espacios favoritos para miles de familias que lo eligen para disfrutar de sus múltiples atracciones.

Villa Dolores es un parque integral con extensas áreas verdes e infraestructuras que sostienen distintos dispositivos educativos y recreativos combinando naturaleza y educación en pleno corazón de la ciudad.
La coordinadora de este importante espacio público de Montevideo, Vanessa Spinelli, explicó a Montevideo al Día que las actividades de verano se organizaron con la misma filosofía de trabajo que se maneja durante el año “atravesadas por la accesibilidad y la inclusión, para que todas y todos podamos disfrutar del parque en todas sus aristas”.
“Además del zoológico infantil, el Planetario, y las zonas deportivas y de descanso, tenemos distintas actividades artísticas para los más chicos, como pinturas sensoriales en relieve para trabajar con diferentes texturas y añadir telas y hojas, por ejemplo”, señaló.
El equipo del Parque de la Amistad trabajó intensamente para fomentar la veta artística de los más pequeños y ayudarles a desarrollar sensibilidad en el tacto, y sus otros sentidos. “Les hacemos pintar con los ojos tapados y desarrollar diferentes experiencias en donde deban ponerse en el lugar del otro y crear en equipo”.
“También hacemos actividades en conjunto con LSU (Lengua de Señas Uruguay) utilizando visores para enseñarles a desarrollar una actividad con ausencia de algunos de los sentidos”, agregó.
Las actividades están pensadas también para personas con capacidades especiales, para que puedan disfrutar del parque y apoderarse del espacio público rompiendo barreras a través del juego, del arte y de la dinámica de lo lúdico.
Los martes y jueves por la mañana funciona además el Certi (Centro de Referencia en Tecnología para la Inclusión), un espacio que brinda herramientas a las personas con discapacidad para poder acceder a la tecnología.
“El Parque está maravilloso y la receptividad de la gente ha sido excelente. Tiene siete hectáreas con lugares de mucha sombra, algo que se disfruta mucho en el verano. Vienen familias enteras, los niños con los padres y los abuelos, y todos tienen su espacio entre las actividades que se plantean”, indicó.
Se realizan visitas y recorridos guiados para que la gente pueda conocer la historia del parque, su evolución y cómo se fue aggiornando el antiguo zoológico a la visión actual de la intendencia.
La recorrida habla de eso, del cuidado y la mirada que tenemos que tener hacia nuestra fauna, cuidando al venado de campo, el ñandú, el chajá y las otras especies, en espacios que garanticen su bienestar y lejos del concepto de las antiguas jaulas.
Durante todo el verano, los martes y sábados a las 18 horas se realizan diversas actividades artísticas, culturales, deportivas y de juegos aptas para todo público.