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Cabildos en Montevideo: espacios clave para la participación y el rumbo de los municipios

Montevideo vuelve a poner en el centro la participación ciudadana con una nueva ronda de cabildos, instancias fundamentales en el proceso de descentralización.

Cabildos en Montevideo. Foto: IM

En el proceso de descentralización que lleva adelante Montevideo, los cabildos se consolidan como una de las principales herramientas de participación ciudadana. Estas instancias anuales no solo permiten a los gobiernos locales presentar sus Planes de Desarrollo Municipal, sino que también se transforman en espacios de encuentro directo con la comunidad, donde el diálogo y la cercanía son protagonistas.

El valor de los cabildos va más allá de su carácter formal. Así lo destaca Claudio Visillac, director de la Asesoría de Desarrollo Municipal y Participación de la Intendencia de Montevideo, quien subraya que los municipios han logrado construir vínculos con la ciudadanía que trascienden las competencias tradicionales establecidas por la normativa. “Se ha generado otra forma de relacionarse con los vecinos y vecinas, más cercana, más cotidiana”, sostiene.

En ese marco, los cabildos cumplen un rol central. Son el espacio donde se presenta lo realizado, se proyecta lo que vendrá y, sobre todo, se habilita un canal de intercambio con la ciudadanía y las organizaciones sociales que forman parte de la vida del territorio. “Ahí se resume la gestión, pero también se abre la posibilidad de escuchar, dialogar y construir en conjunto”, explica Visillac.

Además, estas instancias permiten fortalecer la articulación entre los municipios y el gobierno departamental. En cada cabildo, la Intendencia de Montevideo comparte su visión sobre el desarrollo del territorio y el proceso de descentralización.

En ese sentido, Visillac remarca que la descentralización es un camino en permanente construcción: “Tiene un punto de partida, pero no un punto final. Siempre está en evaluación y en proceso de mejora”.

A 15 años de su implementación, el modelo invita a una reflexión profunda. “Hay tareas que acercan a la ciudadanía y otras que son más de gestión. Es necesario encontrar el equilibrio para mejorar el vínculo con los vecinos y vecinas”, señala.

Los cabildos aparecen así como un ámbito clave para dar esa discusión. No solo porque permiten rendir cuentas y proyectar, sino porque también abren la puerta a pensar el futuro del proceso de descentralización. La posibilidad de revisar y redefinir competencias forma parte de una estrategia que busca fortalecer el rol de los municipios y su incidencia en la vida cotidiana.

En definitiva, se trata de avanzar hacia un modelo de cogobierno, donde la construcción de la ciudad sea compartida entre instituciones y ciudadanía. “La idea es gobernar con los vecinos, con los municipios y con las organizaciones sociales, incorporando siempre la mirada del territorio en las políticas públicas”, resume Visillac.