Semanario Montevideo al día

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“Las bibliotecas de la IM son mucho más que un lugar para sacar libros”

El director del Departamento de Artes y Ciencias de la Intendencia, Alejandro Nión, recalcó el rol de las bibliotecas departamentales en la vida cotidiana de miles de personas.

Biblioteca Infantil José H. Figueira, 16 de Mayo de 2025. Foto: Juan Manuel Ramos / IM

La Intendencia de Montevideo avanza en la mejora de su red de bibliotecas departamentales, con reaperturas, inversiones en infraestructura y nuevas propuestas culturales que buscan fortalecer estos espacios como puntos de encuentro en los barrios.

En el marco del Día del Libro, celebrado este 26 de mayo, el director del Departamento de Artes y Ciencias de la Intendencia, Alejandro Nión, destacó el papel que cumplen hoy las bibliotecas públicas en la vida cotidiana de miles de personas.

“Las bibliotecas departamentales tienen una función que va mucho más allá del préstamo de libros”, afirmó.

Actualmente, la red de bibliotecas de la comuna cuenta con 13 espacios distribuidos en distintos puntos de Montevideo. Varias de ellas están ubicadas en barrios donde cumplen un rol social y cultural clave, articulando actividades junto a escuelas, colectivos barriales, organizaciones sociales y vecinos y vecinas.

“En todas nuestras bibliotecas hay actividades culturales, talleres de música, de teatro, talleres literarios y propuestas que fortalecen el vínculo con la comunidad”, señaló Nión.

En los últimos seis meses fueron reabiertas las bibliotecas Carlos Roxlo, en La Teja, y José H. Figueira, biblioteca infantil ubicada en plaza España, en Ciudad Vieja. Además, la Intendencia proyecta nuevas inversiones para reacondicionar otros espacios durante este año.

“El plan que tenemos de aquí a fin de año es hacer una inversión, sobre todo, en infraestructura y edificios”, explicó el jerarca, quien adelantó que las próximas intervenciones serán en las bibliotecas Francisco Schina, en La Unión, y Sayago.

Para Nión, mejorar los espacios también es una forma de acercar más personas a la lectura y a la vida cultural.

“Las bibliotecas tienen que ser lugares bellos, porque es ahí donde los montevideanos y las montevideanas tienen que sentirse invitados”, sostuvo.

Más allá de los libros, las bibliotecas funcionan hoy como espacios vivos en los barrios. Allí conviven talleres, clubes de lectura, presentaciones de libros y actividades para distintas edades.

La biblioteca Horacio Quiroga, ubicada en el Centro Cultural Goes y especializada en poesía, mantiene una intensa agenda cultural junto a editoriales independientes. En Casavalle, la biblioteca Villademoros desarrolla además un trabajo de acompañamiento a bibliotecas comunitarias y articulación con centros educativos y organizaciones sociales.

“Con el pretexto de conversar sobre un libro o de prestarlo, en realidad se está entrando en un universo del conocimiento”, reflexionó Nión.

El director destacó también cómo estos espacios se transforman en lugares de encuentro, especialmente para personas mayores.

“Hay un público de la tercera edad que no solamente busca el vínculo con el libro, sino también el vínculo con otros y otras”, expresó.

En paralelo, la comuna viene avanzando en un proceso de modernización tecnológica de la red departamental. “Hemos logrado informatizar prácticamente el 90% de las bibliotecas que estaban rezagadas en lo tecnológico y vincularlas al sistema de intranet de la Intendencia”, indicó.

Para Nión, el sentido profundo de las bibliotecas sigue siendo el mismo que cuando surgieron las primeras experiencias públicas de acceso al libro. “Si uno piensa en el objetivo con el que se fundó la primera biblioteca en 1816, que era combatir el analfabetismo y democratizar el acceso a la información y a la cultura, después de más de 200 años siguen cumpliendo exactamente el mismo rol”, afirmó.

Finalmente, valoró especialmente el trabajo cotidiano de bibliotecólogos, bibliotecólogas y funcionarios que sostienen cada uno de estos espacios en el territorio. “Muchas veces cumplen también un rol docente, de orientación y acompañamiento. Ellos son la biblioteca”, concluyó.