Se los formó en el uso de las nuevas unidades y en el trato adecuado a personas en situación de discapacidad para la puesta en marcha del servicio de taxis accesibles.

La Intendencia de Montevideo avanzó en la implementación del servicio de taxis accesibles con la capacitación de 60 conductores y conductoras que estarán a cargo de las nuevas unidades que comenzarán a operar en la ciudad.
La instancia formativa, impulsada por la Secretaría de Discapacidad en coordinación con la División Transporte, se desarrolló durante dos jornadas con un esquema de trabajo que combinó módulos teóricos y prácticos.
La capacitación estuvo a cargo de técnicos de la Secretaría de Discapacidad y la División Transporte, y se centró en dotar a los choferes de herramientas técnicas para la operación de las unidades, así como en aspectos vinculados al trato adecuado hacia personas en situación de discapacidad.
Desde el equipo docente se señaló que el objetivo fue fortalecer la articulación entre el sistema de taxis y la Intendencia, incorporando tanto contenidos operativos como un enfoque de derechos en la prestación del servicio.
Formación básica
En ese sentido, Anita Saret explicó que la formación busca establecer una base común de conocimientos para los conductores que integrarán el sistema de taxis accesibles. “Se busca que los conductores y conductoras cuenten con una formación básica en discapacidad, buenas prácticas, trato adecuado y conocimiento sobre los distintos tipos de sillas de ruedas y realidades de las personas en situación de discapacidad motriz”, indicó.
Saret enmarcó la iniciativa en una concepción más amplia de la movilidad urbana. “Partimos de la base de que la movilidad por la ciudad es un derecho. Sin embargo, muchas personas en situación de discapacidad encuentran barreras que limitan ese derecho, ya sea por la falta de servicios o por la calidad de los mismos”, señaló.
La capacitadora agregó que la actual administración impulsa una línea de trabajo progresiva para mejorar la accesibilidad en el transporte. “Esta gestión viene con la impronta de mejorar el servicio de accesibilidad para personas con discapacidad, comenzando con los taxis y avanzando hacia el transporte colectivo. La idea es trabajar la movilidad como un derecho básico”, sostuvo.
Buena disposición
Por su parte, Álvaro González destacó la buena disposición de los participantes y el intercambio generado durante la capacitación. Según explicó, el trabajo combinó la experiencia previa de los choferes con nuevas herramientas técnicas vinculadas a la operación del servicio.
“Los taxistas ya tienen experiencia en el manejo diario, por lo que incorporamos aspectos vinculados a la seguridad del viaje, la operativa del vehículo, el anclaje y la fijación de la silla de ruedas”, señaló.
El programa incluyó un módulo teórico con contenidos sobre normativa vigente, enfoque de derechos humanos, tipos de discapacidad motriz y cuidados específicos en el traslado de usuarios de sillas de ruedas. El módulo práctico, en tanto, se centró en el uso de rampas hidráulicas, sistemas de anclaje, maniobras de ascenso y descenso, manipulación de sillas de ruedas y conducción segura en unidades accesibles.
Durante la actividad, los responsables de la capacitación también recogieron inquietudes de los conductores, especialmente vinculadas a las condiciones del tránsito y la circulación urbana, insumos que serán analizados en el ámbito de la Intendencia para su eventual consideración.
Permisos
En paralelo, la Intendencia de Montevideo ya adjudicó 25 permisos para la prestación del servicio de taxis accesibles y trabaja en un nuevo llamado previsto para 2026, con el objetivo de ampliar la flota e incorporar unidades de mayor capacidad.
La puesta en marcha de este servicio forma parte de una estrategia departamental orientada a ampliar la accesibilidad en el transporte urbano y avanzar hacia un modelo de movilidad más inclusivo en la ciudad.La Intendencia de Montevideo avanzó en la implementación del servicio de taxis accesibles con la capacitación de 60 conductores y conductoras que estarán a cargo de las nuevas unidades que comenzarán a operar en la ciudad.
La instancia formativa, impulsada por la Secretaría de Discapacidad en coordinación con la División Transporte, se desarrolló durante dos jornadas con un esquema de trabajo que combinó módulos teóricos y prácticos.
La capacitación estuvo a cargo de técnicos de la Secretaría de Discapacidad y la División Transporte, y se centró en dotar a los choferes de herramientas técnicas para la operación de las unidades, así como en aspectos vinculados al trato adecuado hacia personas en situación de discapacidad.
Desde el equipo docente se señaló que el objetivo fue fortalecer la articulación entre el sistema de taxis y la Intendencia, incorporando tanto contenidos operativos como un enfoque de derechos en la prestación del servicio.
Formación básica
En ese sentido, Anita Saret explicó que la formación busca establecer una base común de conocimientos para los conductores que integrarán el sistema de taxis accesibles. “Se busca que los conductores y conductoras cuenten con una formación básica en discapacidad, buenas prácticas, trato adecuado y conocimiento sobre los distintos tipos de sillas de ruedas y realidades de las personas en situación de discapacidad motriz”, indicó.
Saret enmarcó la iniciativa en una concepción más amplia de la movilidad urbana. “Partimos de la base de que la movilidad por la ciudad es un derecho. Sin embargo, muchas personas en situación de discapacidad encuentran barreras que limitan ese derecho, ya sea por la falta de servicios o por la calidad de los mismos”, señaló.
La capacitadora agregó que la actual administración impulsa una línea de trabajo progresiva para mejorar la accesibilidad en el transporte. “Esta gestión viene con la impronta de mejorar el servicio de accesibilidad para personas con discapacidad, comenzando con los taxis y avanzando hacia el transporte colectivo. La idea es trabajar la movilidad como un derecho básico”, sostuvo.
Buena disposición
Por su parte, Álvaro González destacó la buena disposición de los participantes y el intercambio generado durante la capacitación. Según explicó, el trabajo combinó la experiencia previa de los choferes con nuevas herramientas técnicas vinculadas a la operación del servicio.
“Los taxistas ya tienen experiencia en el manejo diario, por lo que incorporamos aspectos vinculados a la seguridad del viaje, la operativa del vehículo, el anclaje y la fijación de la silla de ruedas”, señaló.
El programa incluyó un módulo teórico con contenidos sobre normativa vigente, enfoque de derechos humanos, tipos de discapacidad motriz y cuidados específicos en el traslado de usuarios de sillas de ruedas. El módulo práctico, en tanto, se centró en el uso de rampas hidráulicas, sistemas de anclaje, maniobras de ascenso y descenso, manipulación de sillas de ruedas y conducción segura en unidades accesibles.
Durante la actividad, los responsables de la capacitación también recogieron inquietudes de los conductores, especialmente vinculadas a las condiciones del tránsito y la circulación urbana, insumos que serán analizados en el ámbito de la Intendencia para su eventual consideración.
Permisos
En paralelo, la Intendencia de Montevideo ya adjudicó 25 permisos para la prestación del servicio de taxis accesibles y trabaja en un nuevo llamado previsto para 2026, con el objetivo de ampliar la flota e incorporar unidades de mayor capacidad.
La puesta en marcha de este servicio forma parte de una estrategia departamental orientada a ampliar la accesibilidad en el transporte urbano y avanzar hacia un modelo de movilidad más inclusivo en la ciudad.